Los Primeros Meses de mi Vida como Franquiciataria

Fecha

ene. 06, 2016

Inicié mi negocio de franquicia en Agosto de este año, una franquicia en el área de consultoría y coaching. Aunque llevo poco tiempo, estoy convencida de que nunca más volvería a  ser empleada; jamás volveré a seguir reglas de un patrón y jamás me esclavizaré a una empresa o negocio ajeno.

Hoy en día trabajo a mi ritmo y a mi estilo pero con las estructuras y los sistemas que recibí de la franquicia. La verdad es que la mayoría de las ventajas (y también algunas desventajas) no me las esperaba – hasta que comencé a operar mi franquicia.

Estos son los seis puntos principales que más me sorprendieron de mi nueva vida como franquiciataria y dueña de negocio:

  1. Horario: Una de mis sorpresas más grandes es que no reduje mis horas de trabajo y no me molesta. A ratos incluso trabajo más horas, pero no las siento, porque trabajo cuando quiero y lo hago con gusto. Por eso no me pongo a contar las horas que trabajo como solía hacerlo en mi último empleo. Además soy dueña de mi agenda – si necesito cumplir una cita personal, no tengo que pedirle permiso a nadie.
  2. Paciencia: Es duro no ganar dinero los primeros meses y solo tener gastos. Por casi diez años fuí empleada en una de las empresas más grandes del mundo – Microsoft –  y cada mes recibía mi salario en mi cuenta. Era un salario bueno que me permitía una vida extraordinaria. Estaba acostumbrada a hacer viajes cada mes, de comprarme la última moda y comer en los mejores restaurantes. Ahora tengo que tener paciencia y ser cuidadosa con mi dinero mientras mi negocio crece; sé que pronto llegará el día que empiece a ganar. Pero mientras tanto no he comprado una nueva prenda de ropa y no he visto ningún restaurante elegante desde adentro.
  3. Los buenos y malos días: Los buenos y malos días influyen directamente en el negocio y el éxito o fracaso que traen es completamente mío. Un buen día como empleada era muy poco reconocido en Microsoft – realmente pocas veces recibí reconocimientos. Mientras que cada logro en mi negocio  es un momento especial lleno de orgullo en el que vuelvo a llenar el tanque de mi motivación.
  4. Vida Social: No me había dado cuenta - cuanto me hacían falta mis amigos y mi familia, pero la verdad es que poderlos ver regularmente significa un incremento substancial de mi calidad de vida. Si tengo una invitación a una cena no existen sorpresas imprevistas como antes: ningún jefe me puede pedir a última hora que me quede hasta las 10pm para ayudarle en un proyecto que le beneficia a él únicamente.
  5. Seguridad: Honestamente nunca me preocupé de la seguridad, pero justo cuando inicié mi franquicia la unidad de negocio de Microsoft donde yo solía trabajar se vendió a AOL y muchos de mis colegas se quedaron sin puesto. Algunos aún no han encontrado un nuevo empleo, otros tuvieron que aceptar puestos con salarios más bajos y menos beneficios.
  6. No todos entienden: Mi propia familia y algunos amigos no pueden entender, porqué me salí de Microsoft, una de las más famosas compañías de tecnología, para tener una franquicia que nadie conoce. No trato de convencerlos de que tener una franquicia es mejor que trabajar para compañías grandes y reconocidas. Porque no todos somos iguales y una franquicia o un negocio propio no es la mejor solución para todos. Yo sé que a mí me hace feliz y respeto el hecho que emprender no sea para cualquiera.


Ha sido un cambio extremo de una vida corporativa a ser propietaria de mi propio negocio. Estoy muy orgullosa de haberme atrevido a hacer este cambio y cada día le hecho más ganas para lograr nuevas metas. Metas que ahora yo me propongo, yo las establezco y nadie me las impone.  

Christine Hofmann
Socia y Consultora Senior en Franquicias

Email: chofmann@matchpointnetwork.com