Inicia el 2020 y esto le depara a las franquicias

Fecha

ene. 09, 2020

Las condiciones financieras y fiscales de México para este 2020, vuelven a colocar a las franquicias como una opción importante para la mayoría de las personas que necesitan un flujo de dinero para vivir a cierto nivel.

Apenas estamos regresando del descanso y la tranquilidad del cierre de 2019 y de las fiestas de Año Nuevo y ya nos empiezan a bombardear con los cambios fiscales, laborales… la entrada en vigor de algunos nuevos impuestos locales o la prohibición de bolsas de plástico en comercios de la Ciudad de México y zona conurbada que, por cierto, ya aplicaba tiempo atrás en otras entidades federativas como Querétaro.

Sin embargo, es el momento de acompañar mejor a nuestra comunidad y de explicar con detalle que, en efecto, debemos ser más cautelosos con la forma en la que tenemos ordenada nuestra contabilidad, nuestros recursos humanos, nuestra facturación, etcétera, pero que es la exigencia mínima que debemos lograr si queremos tener franquicias de talla internacional, franquicias poderosas que puedan explorar nuevos mercados de forma exitosa.

Tenemos ante nosotros un 2020 retador pero menos incierto que el año anterior porque ya vemos con mayor claridad cómo serán las políticas públicas y cómo se mueven las reglas. Es un hecho que más personas estarán buscando un plan de inversión rentable, en muchos casos de autoempleo, o un plan B para su crecimiento patrimonial. Así, la banca dejará de ser la opción de muchos, tanto por el incremento en la retención de impuestos sobre los intereses generados como por la baja en las tasas mismas de interés. La inversión inmobiliaria será estable con la salvedad de que generará un flujo muy bajo, no necesariamente el requerido para mantener el nivel de vida de las familias.

En consecuencia, nuevamente la franquicia se presenta como una opción importante para la gran mayoría de las personas que necesitan este flujo para vivir a cierto nivel.

Los asesores de negocios y los consultores debemos ser sumamente éticos al acompañar a todas estas personas en la toma de una buena decisión al respecto, velando por que los intereses, el perfil y el nivel de inversión de cada familia cumplan con la expectativa y estén alineados a los objetivos de la franquicia que al final se seleccione. Esto bajará el riesgo de la decisión y permitirá que las inversiones se hagan en tiempo y forma.

Es importante aclarar que la mayoría de franquicias, como PyMES, opera en la economía doméstica, es decir, en el día a día del dinero, por lo cual es un  pequeño motor que, al poder crecer exponencialmente, puede ayudar de forma sustantiva a nuestra macro economía.

Uno de los grandes temas en nuestro país ha sido la mortandad de las micro y pequeñas empresas, asunto que con una franquicia en toda la extensión de la palabra debe reducirse de forma muy importante.

La franquicia busca que tanto el franquiciatario como quienes operan y trabajan en ella sean mucho más productivos. El dueño (franquiciante) debe saber qué es lo que necesita de aquel que adquiere la franquicia (franquiciatario) para que la ecuación arroje muy buenos resultados.

Hay que redoblar esfuerzos y ser muy ordenado en todo este proceso, abrir nuestra visión de negocios para detectar las nuevas oportunidades que el mercado nos está dando y ser muy tenaces.

México sigue y seguirá siendo una de las economías más importantes del planeta. Si necesitamos la ayuda puntual, constante y aguerrida del gobierno (en sus tres órdenes), será en que cada nueva franquicia que se abra, goce de seguridad… pero éste es otro tema que tocaremos en nuestra siguiente participación.

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Héctor Alcázar,  CEO de Grupo Alcázar & Compañía