Abrir una franquicia: un negocio seguro en tiempos de crisis

Fecha

feb. 04, 2015

28/11/2011 | José Trecet | FinancialRed

En épocas de crisis el autoempleo se posiciona como una alternativa para los casi cinco millones de parados. Existen diferentes formas de emprender y una de las que ha tomado fuerza en los últimos tiempos es la de montar una franquicia.

Naturalmente hay quienes aseguran que este tipo de negocios no son un verdadero emprendimiento ya que, en definitiva, no aporta ninguna idea novedosa y se limitan a explotar una marca que ya está en funcionamiento.

Sin embargo, la realidad nos dice que en 2010 el número de franquicias aumentó un 6,2% y el de negocios un 2,4% según los datos de Mundofranquicia. Además, su facturación creció un 3,1%, hasta los 20.248 millones de euros. El ejercicio en curso no está siendo diferente y confirma esta tendencia al alza con un crecimiento estimado del 2%.

La clave de su éxito hay que buscarla por una parte en el propio entorno económico pero por otra en las ventajas del modelo de franquicia. En este sentido, la actual escasez de crédito ha puesto a las franquicias en el punto de mira de quienes desean emprender pero cuentan con un capital limitado y saben que difícilmente conseguirán financiación. Y es que las franquicias constituyen una inversión mucho más económica que abrir un negocio (depende del tipo de negocio y sociedad que deseemos crear).

Dentro de las franquicias también existen las llamadas franquicias low cost, que como su propio nombre indica no requieren una inversión inicial. En este caso estaríamos hablando de negocios que en ningún caso superarán los 30.000 ó 40.000 euros.

Pero precio al margen, lo que de verdad está ‘tirando’ de la industria de las franquicias son las ventajas inherentes a esta forma de emprender:

Es un negocio probado: una franquicia no es más que una licencia que una empresa nos concede para replicar su negocio y utilizar su marca. Se supone que se trata de negocios probados y, por lo tanto, menos arriesgados.

Know-How del franquiciador: la franquicia aporta un modelo de negocio, una manera de gestionar el negocio que funciona. La matriz franquiciadora ofrecerá todo este conocimiento, así como el conocimiento del mercado, al emprendedor.

Apoyo administrativo y asesoramiento: la matriz se encargará de los aspectos administrativos y hará las veces de asesor para la puesta en marcha del negocio ayudando a elegir el local, a cumplir con las licencias de apertura y otros trámites. Este apoyo será especialmente útil durante los primeros pasos del negocio.

Estrategia de marketing: la comunicación y el marketing suelen ser uno de los puntos negros de los emprendedores, que bastante ocupados suelen estar la actividad propia de su negocio como para idear estrategias y mucho menos invertir en publicidad. En el caso de la franquicia, todo esto correrá a cargo del franquiciador.

Contacto con proveedores: la franquicia implanta un modelo de negocio cerrado en el que el contacto con los proveedores ya llega cerrado y además con los beneficios de comprar en grupo, lo que suele permitir mejores precios.

Fácil y rápido: al final, crear una franquicia es la fórmula más rápida y sencilla de desarrollar una actividad empresarial, puesto que evita toda la parte de crear un plan de empresa, desarrollar el plan estratégico y, por supuesto, dar con la idea de negocio.

Eso sí, como con cualquier negocio, nadie puede asegurar al 100% que vaya a funcionar.

Próximos eventos

Mar 7-9, 2019 México, CDMX
Card image cap

42a Feria Internacional de Franquicias

WTC Ciudad de Mexico
Jun 21-22, 2019 Guadalajara, Jal
Card image cap

EF Guadalajara 2019

Expo Guadalajara