¿Para qué una franquicia?

De entrada, me parece atinado asociar la música con una franquicia, para responder a la pregunta que te planteo de inicio. “Las personas que descargan una canción, tienen infinitas posibilidades de disfrutar, pero no hay nada como ir a un concierto. Esto es insustituible”. Un negocio propio a través del modelo de la franquicia es seductor, encantador, nada como aparecer en el escenario comercial bajo la marca que ha demostrado liderazgo en el giro de nuestra elección y, por ende, frente al auditorio o consumidor.

Gabriel Sandoval, fundador de la plataforma TV Franquicias, señala a la pregunta de ¿Por qué alguien debería interesarle abrir una franquicia? que hay muchas razones, y la primera de mayor peso, es el poder abrir un negocio con sistemas probados, que funcionen. “Yo siempre he pensado que la franquicia es la mejor manera de compartir el éxito”.

Mariano Alonso, experto español, fundador de la asesoría MundoFranquicia, dice que si tuviera que definir la franquicia perfecta lo haría como aquella en la que todos sus puntos de negocio, sin excepción, son “máximamente rentables y lideran indiscutiblemente, al unísono y de forma rotunda, sus respectivos mercados”.

Pero claro, no tardan las preguntas: Sí, pero esto, dicho así de rápido ¿cómo se consigue? ¿Qué hay que hacer? ¿Qué debe haber detrás para alcanzar o cuando menos acercarse a ese nivel de perfección?

¿Tú inversionista, que le pedirías a la franquicia de tu interés? ¿Tú directivo de una marca, que dirías de tu mejor modelo? Para Mariano, lo que en verdad viene a caracterizar a una gran franquicia es su claridad de ideas en la configuración del plan de negocio en el que se fundamenta, la puesta en práctica ejemplar de su actividad y una medición de objetivos basada en la general satisfacción del cliente.

Para Gabriel, quien decide invertir en una franquicia, busca seguridad a su patrimonio, tener un mejor nivel de vida, y si bien como en toda inversión asoman los riesgos, al hacerlo en una franquicia el riesgo de que el negocio no funcione, se reduce. “La propia marca está tan interesada como tú, en que el negocio tenga éxito, en una vía compartida de ganar-ganar”.

¿Y en tiempo de contingencia sanitaria y económica? Es necesario un factor esencial que lo predispondrá todo al éxito y sin el cual todo será más difícil, más lento. “Se trata de la motivación; de las consecuencias que se deriven de ese objetivo alcanzado; de los beneficios de lograr el reto hacia el que todo debe disponerse desde el inicio. Se necesitará siempre esa chispa capaz de encender la mecha, ese apremio que nos llevará hacia la meta a toda costa y a hacerlo por delante de nuestros competidores más inmediatos”.

“Cuantas claras, amistades largas” recuerda la máxima de los abuelos, Gabriel Sandoval. Y te pide a ti como futuro franquiciatario, que decide invertir en este concepto de negocio, que conozcas el modelo, que lo investigues, que veas como opera en el día a día, preguntes ¿a qué se compromete el franquiciante -quien te vende su marca-, y a que te comprometes tú; qué vas a obtener con él, que vas a tener que pagar?

Los estudiosos en este modelo de negocio aseguran que luego de la pandemia, nuestro anhelo por un negocio propio crece, pero hoy, también la pesadilla lo hace, y es ahí donde para bien, aparece la franquicia. Un esquema a la vanguardia en sus ámbitos de actuación que deberá mostrar indicadores y cuotas de mercado que únicamente pueden superarse con mayores niveles de exigencia y de excelencia.

Al final de la emergencia, la mejor carta de presentación de una franquicia frente a su inversionista interesado será la resistencia, disciplina e inventiva que tuvo de frente a su consumidor en cada una de sus sucursales.

Mario Antonio Morales

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