Franquicias en primera línea de combate.

Fecha: JUN 1st, 2009

Tema: Notifranquicias

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Con los sonidos de combate de fondo, primeras marcas comenzaron su internacionalización gracias a las guerras mundiales, ex soldados apuestan por sus negocios para ‘reinsertarse’ en la vida civil y hasta las franquicias encuentran su hueco en lugares tan inhóspitos como los campamentos militares.

Que la guerra es un negocio se sustenta en datos tan relevantes como los emitidos por la Oficina de Presupuestos del Congreso de los Estados Unidos el pasado año. El informe señala que uno de cada cinco dólares que el país norteamericano ha gastado en Irak desde 2003 a 2007 se ha destinado a pagar contratos con empresas privadas que ofrecen distintos servicios al Pentágono.

Hasta el momento, el gasto de las actividades en Irak ha sido de 446.000 millones de dólares (299.000 millones de euros). De ellos, 85.000 (unos 57.000 millones de euros) han acabado en manos de contratistas privados de acuerdo con los datos del Congreso, que prevé que para finales de 2008 la cifra haya llegado a los 100.000 millones de dólares.

Entre los servicios que se han beneficiado de contratos privados destacan seguridad, construcción, ingeniería, conductores y suministros de comida y energía, entre otros.

Es en la actividad de suministro de comida en la que la franquicia tiene la última palabra con algunas de las marcas de restauración más emblemáticas para el común de los americanos.

Enseñas como Pizza Hut, Burger King, McDonald’s, Subway o la compañía heladera Baskin Robbins son habituales en bases estadounidenses como las situadas en Iraq o Afganistán.

Esta tendencia responde a la mentalidad que Estados Unidos tiene con sus tropas desplazadas: “Quieren que se sientan como si estuviese en su propio país, que acabe su patrulla o su guardia y mire a su alrededor piense, coma y tenga las mismas comodidades que en su pueblo o ciudad natal, con todos sus Burger Kings, McDonal’s, Pizza Hut así como instalaciones deportivas, etc... siendo los precios de estos igual o inferiores que los que se encuentran al lado de su casa”, según señala un soldado español que ha convivido con soldados estadounidenses en sus desplazamientos a lugares de conflicto.

Un reportaje firmado por Mikel Ayestaran para ABC relata así las condiciones de vida de un soldado norteamericano en Afganistán: “Cada base es una especie de pequeña estrella que se podría sumar a la bandera nacional. Las televisiones emiten en directo los canales americanos, hay repartidos buzones de US Postal, banderas nacionales en cada oficina y en los restaurantes no faltan las salsas, cremas, bebidas y productos que se consumen en Estados Unidos.

De donde también se ha importado la cultura de ‘take-away’ que hace que muchos soldados cojan sus menús en bandejas y se vayan a sus cuartos a disfrutarlos pegados a sus Ipods.

En las bases más grandes, cuentan con la presencia de cadenas como Pizza Hut o Burger King”. Sin embargo, la joya de la corona es Camp Victory, la mayor base estadounidense en Irak. Una ‘mini-ciudad’ americana en la que tienen sus propias sucursales de Pizza Hut y Subway.

Este campamento militar tiene su antecedente en la Base Aérea de Balad (Iraq) más conocida como “Anaconda”.

Ya en 2004 este espacio contaba con Burger King, Pizza Hut y Baskin Robbins, además de otros entretenimientos para las tropas como dos piscinas, un gimnasio-fitness e incluso una capilla donde se ofrecían servicios religiosos.

Haciendo historia

Pero el concepto de negocio americano en la guerra viene de mucho tiempo atrás. La II Guerra Mudial es una fecha clave para la expansión de marcas imprescindibles en nuestros días como Coca-Cola y Levi’s.

Nada menos que cinco billones de botellas de Coca-Cola fueron degustadas por los soldados norteamericanos en la batalla. No en vano, surgió uno de los envases que resiste en nuestros días, la lata.

Así, durante esta época Woodruff declaró : “Vamos a lograr que cada hombre uniformado pueda obtener una botella de Coca-Cola por solo cinco centavos, donde sea que esté y cueste lo que cueste”. Sin embargo, su gran competidora, Pepsi no tuvo tanta suerte en la campaña bélica.

Más bien al contrario, ya que supuso una gran caída en las ventas por el mandato del Gobierno de los Estados Unidos de racionar el azúcar, una restrición que afectó a su producción. Su lema de "el doble por los mismos cinco centavos" no tuvo ningún efecto y vio peligrar su existencia.

Por su parte, la marca Levi’s salió victoriosa del campo de combate. Los soldados estadounidenses contaban con vaqueros, cazadoras y camisas de la firma en su uniforme militar lo que confirió una gran popularidad a la enseña en territorio europeo.

También la Segunda Guerra Mundial es el marco de fondo para una de las marcas más reconocidas de la restauración en franquicia: Taco Bell. Así, Glen Bell tenía 23 años cuando abandonó el Cuerpo de Marinos de los Estados Unidos en 1946. Comenzó en San Bernardino su negocio de comida rápida coincidiendo en tiempo y ciudad con los hermanos McDonald.

Taco Bell comenzó a cotizar en bolsa en 1969 y fue adquirida por PepsiCo en 1978.

En octubre de 1997, PepsiCo gestionó KFC, Pizza Hut y Taco Bell, formando de ese modo Tricon Global Restaurants, Inc., la compañía de restaurantes más grande del mundo con ingresos superiores a los 22 mil millones de dólares.

En mayo de 2002, Tricon Global Restaurants, Inc. cambió su nombre a Yum! Brands, Inc., después de adquirir Long John Silver's y A&W All-American Food Restaurants.

Así, todas las marcas tienen en común su pasado, presente o incluso futuro de su negocio en las primeras líneas de combate de las mayores guerras de todos los tiempos.

Franquicias Hoy.