Galletas Carmelita, un sabor casero que ha conquistado el éxito

Fecha: JUN 8th, 2007

Tema: Notifranquicias

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Comenzó como una panadería más en Morelia, Michoacán, pero la competencia obligó a Industrias Cari a tener en el negocio “algo diferente”.

Fue así como Alfonso Castillo, empezó a producir panes más pequeños que poco a poco terminaron por convertirse en galletas.

“Decidí hacerle espacio a mis galletitas, primero hacía 1,000 diarias, luego me fijé la meta de 3,000, cuando llevaba 5,000 dije el pan me estorba, mi negocio es la galleta y así fui incrementándolo, hasta producir en la actualidad casi 300,000 diarias”, dijo el director general de la compañía.

Con una licenciatura en Ingeniería Industrial, Castillo decidió independizarse y poner una panadería siguiendo los pasos de su padre.

Impulsado por su esposa, el empresario se ha dado a la conquista de nuevos mercados. Así empezó a nivel local, luego regional, ahora ya traspasó las fronteras nacionales y sus galletas se saborean en Estados Unidos y confía en pronto llegar a Centroamérica.

“Hemos estado apoyados por el gobierno de Michoacán. Nos han invitado a ferias en México y en el extranjero y así hemos estado en Nueva York, Los Ángeles, Houston, San Antonio y en Expo Alimentaria aquí en nuestro país”.

“Estas ferias nos abrieron caminos, nos han permitido crecer y que clientes con renombre sepan que existimos”, resaltó el dueño de la empresa.
La renovación

Con la proyección que ha alcanzado la compañía y las nuevas metas que se ha planteado por alcanzar, fue necesario que Industrias Cari hiciera una renovación de su imagen.

Con la contratación de un diseñador, se dejó el toque casero en los empaques pero se convirtieron en algo mucho más atractivo para los consumidores, pues ahora las galletas –bajo la marca Carmelita- se encuentran en tiendas departamentales.

Al principio Alfonso Castillo cocinaba las galletas en hornos tradicionales y él mismo las empacaba y las distribuía.

Era en una casa acondicionada para ser panadería donde el empresario, al lado de su esposa, dio los primeros pasos para este negocio.

No imaginaba en sus inicios que sus galletas se venderían en tiendas de autoservicio como Comercial Mexicana en toda la República y que además marcas importantes (de cuyos nombres prefirió mantener su anonimato) lo eligieran para maquilarles el producto.

Ahora la compañía cuenta con seis personas en el área administrativa, 40 en producción y seis más en comercialización.

Asimismo han cambiado sus procesos de producción desde cocinar en los hornos más sencillos y clásicos hasta fabricar cantidades exorbitantes en maquinaria automatizada.

“Nuestras primeras galletas las hacíamos incluso a mano”, recordó el creador de Galletas Carmelita.

Los obstáculos
Sin embargo no todo para la compañía ha sido favorable. Para llegar hasta donde se ha posicionado, Alfonso Castillo ha tenido que vencer muchos obstáculos y ha sido el financiamiento el más recurrente.

“El mayor problema es el económico porque entrar a las grandes ligas exige comprar cantidades interesantes. Llegan pedidos muy grandes, no alcanza la materia prima y hay empresas que piden hasta 60 días de crédito”, lamentó el directivo.

Dijo que aún y cuando el estado otorga préstamos a través del Fondo Mixto para el Fomento Industrial de Michoacán (Fomich), el crédito máximo es insuficiente y propuestas interesantes para la empresa tienen que esperar como es el caso con Chedraui.

“Afortunadamente mi galleta gusta mucho pero nadie paga de contado y para empresas pequeñas como nosotros es muy difícil financiar”, insistió el empresario.
Aún así, resaltó que se apoya a través de la venta a negocios pequeños como tiendas de la esquina, ya que al no desatender este tipo de mercados, cuenta con la oportunidad de seguir creciendo con contratos mayores.

Fuente:Claudia Castro /viernes, 08 de junio de 2007