11 fórmulas de éxito para emprender un negocio.

Fecha: AUG 13th, 2009

Tema: Notifranquicias

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Conoces a estos intrépidos emprendedores. ¿Qué es lo que han hecho para triunfar y cuáles han sido sus fórmulas para salir adelante en el competido mundo actual de los negocios? Aquí encontrarás muchas ideas para atreverte a sentar las bases de tu propio éxito, cuando decidas poner tu propia compañía.

¿quién no sueña con tener su propia empresa? Incluso quienes no tienen sangre de negociantes, alguna vez se han planteado lo interesante que sería sentir esa adrenalina de ser sus propios jefes, buscar clientes, tener la libertad de crear crear como ellos quieran y, y por supuesto, generar mucho m{as recursos. Tener un negocio es, en realidad, el sueño de todos. En muchos casos es el premio de graduación para los ejecutivos: significa poner en práctica lo aprendido en otras organizaciones, con la salvedad de que los errores a aciertos deben de ser asumidos por ellos y por nadie más.


La crisis económica que hoy vivimos ha venido a cimbrar muchas estructuras de negocios, exhibiendo la vulnerabilidad de todo tipo de modelos, y exigiendo la innovación constante y la repetición de fórmulas probadas de éxito (así como, evidentemente, la necesidad de huir de los errores que cometen tanto emprendedores como directivos de empresas).


Actualmente, los especialistas en finanzas personales nos indican que no se puede vivir sin tener una mente emprendedora, sin pensar en incrementar nuestros ingresos por diferentes vías, incluso si seguimos trabajando en una empresa, pero pensando en independizarnos definitivamente tarde o temprano.


La decisión de emprender no es sencilla: requiere de valor para aventurarse en una historia empresarial propia donde, por lo regular, se pone en juego todo el capital con el que se cuenta. Para poner en marcha un negocio, cualquiera que éste sea, existe un marco teórico que sirve para fincar las bases de nuestra futura empresa.

Es ahí donde se insertan las recetas y tips que encontramos en la literatura para emprendedores. Sin embargo, la mayoría de las situaciones que llevan al fracaso o crecimiento de un negocio se encuentran en particularidades que no experimentan más que en cabeza propia. Y ¿cuántas veces podemos darnos el lujo de equivocarnos? No muchas. Posiblemente, ni siquiera una. Presentarte un selecto grupo de casos de éxito tiene justamente como objetivo dar una referencia viva de empresas que han logrado mantenerse, pese al complejo entorno. Se trata de históricas de las que podemos abstraer ideas y aprender sobre lo que debemos y no debemos hacer.


En esta ocasión hemos incluido desde empresas para el cuidado de la salud hasta compañías que se han subido a la ola “verde”, con productos pensados para el cuidado del medio ambiente, industria que ha despertado en México con un potencial enorme de crecimiento. Problemas de logística, abastecimiento, prueba u error, nichos de negocios copados, penetración de mercado, capacitación, entre otros, fueron algunos de los factores que estos emprendedores tuvieron que sortear para poder consolidarse y entrar a una nueva fase: la de expansión.


Algunos de estos empresarios empezaron de cero, sin financiamiento y casi nada de capital; pero con su esfuerzo y buenas ideas han logrado crear compañías sólidas.


XAVIER LÓPEZ ANCONA


KIDZANIA


Inicio de operaciones: 1999


Segmento al que se dirige: niños de 2 a 12 años


Mercados: México y Monterrey. Franquicias en Japón, Estados Unidos, Portugal e Indonesia.


Fórmula de éxito: Advertir el desatendido nicho infantil, con el apoyo de patrocinadores categoría AAA


Los niños han jugado toda la vida a ser grandes, pero la idea de llevar este juego a su máxima expresión fue lo que motivó a tres amigos de la infancia a crear un espacio destinado al entretenimiento y la educación de los infantes. Concebido primero como La Ciudad de los Niños, y hoy Kidzania, en este lugar los pequeños pueden jugar y divertirse, al mismo tiempo que aprenden cómo funciona el mundo de los mayores.


Fue un viaje a Carolina del Norte donde uno de los socios fundadores de Kidzania encontró un modelo de guardería en el que los niños podían jugar en pequeños establecimientos hechos de madera. Con su experiencia en la venta de juguetes, vio una buena oportunidad de negocio en este modelo que no existía en nuestro país.


El asunto era que le formato de las guarderías no permitía crecer mucho. Sin embargo, comprobaron que la idea de ofrecer un espacio para que los niños jugaran a ser adultos era muy rentable, por lo que miraron el proyecto desde otra perspectiva. Así, después de dos años desde la concepción de la idea hasta su consolidación, surgió la primera ciudad de los niños, en 1999.


Kidzania encontró la ubicación perfecta en el centro comercial Santa Fe. Los socios buscaban un lugar donde se concentrara un gran grupo de posibles patrocinadores. Al tratarse de una empresa totalmente nueva, el financiamiento de los bancos fue escasa, casi nulo, cuenta el director general, Xavier López Ancona. Por esta razón, los tres amigos debieron invertir los ahorros de su vida en la formación del proyecto. Finalmente, consiguieron el aval de las primeras empresas patrocinadoras y el apoyo económico de sus familiares. Aquí entró el cuarto socio, el de Esteban López Ancona quien participó con aportación de capital.


Xavier López señala que, además del financiamiento, las dudas sobre un negocio nuevo y la falta de experiencia en el campo (ya que solamente uno de los fundadores tenía alguna relación con el mundo de los niños), fueron los principales obstáculos que enfrentaron para fundar Kidzania. Consideraron que la idea de una ciudad para niños se vendía por sí sola, por eso dedicaron una gran inversión en la presentación de su proyecto. La ubicación y los primeros patrocinadores resolvieron el problema de credibilidad. Invirtieron también en una investigación de campo para reconocer las necesidades de los chicos. Contrataron a Bimsa para hacer estudios de mercado y recibieron consejos y asesorías de pedagogos, ludólogos y padres de familia. Con esto mitigaron los riesgos.


La fórmula del éxito de Kidzania consta de tres elementos, explica López Ancona. Por una parte, los niños, que aprenden sobre la vida adulta al mismo tiempo que se divierten (para abrir una franquicia se necesita que en el mercado haya al menos 700 mil niños). En medio se encuentran los patrocinadores, que hallan una plataforma publicitaria ideal para acercarse a las familias. Luego vienen los socios, que dan un apoyo anual para el mantenimiento de las instalaciones y para los insumos de la empresa.


Las marcas AAA ven a Kidzania como la manera de acercarse a quienes serán sus consumidores en el futuro. Los niños aprenden las dos caras de la comercialización, como consumidores y como productores.


Por su parte, el equipo de trabajo de trabajo recibe capacitación constante para mantenerse alineado con los objetivos de la empresa. Kidzania es una marca comprometida con la formación integral de los niños y de sus empleados. En Japón se ha creado la universidad Kidzania, que prepara al personal para desarrollar eficientemente su labor dentro de la compañía.


El director general también explica que la estrategia de expansión tiene cuatro etapas definitivas. La primera es crear todas las sucursales dentro de México con los propios recursos que genera la empresa. La siguiente etapa es el formato de franquicias fuera de México y Estados Unidos. La tercera consiste en buscar una alianza estratégica para aprovechar de mejor manera el mercado estadounidense. La última contempla la expansión hacia otros medios, sitios web interactivos y hasta una película.


Desde el principio, La Ciudad de los Niños superó las expectativas de sus creadores. Al día de hoy, la marca de Kidzania se encuentra en tres continentes, siendo una de las dos marcas mexicanas con penetración a Japón. Este año abrieron la franquicia en Lisboa, incursionando por primera vez en Europa.


En la universidad Anáhuac se imparte la Cátedra Kidzania, donde se estudia y analiza la industria de entretenimiento infantil. Entre sus sucursales en Monterrey y la Cuidad de México, Kidzania ha generado 1,100 empleos, y esperan mantener un ritmo de apertura de cinco franquicias anuales.


Además ofrece una gama de souvenirs con su marca, que los niños pueden adquirir dentro de las instalaciones con el dinero oficial del lugar o en los kioscos a la salida, con dinero normal. Los chicos reciben una cantidad a la entrada, la cual pueden usar para invertir o para comprar. Dentro del lugar, los niños tienen la oportunidad de ser consumidores o de trabajar en alguno de ,los establecimientos, donde recibirán más dinero, que pueden ahorrar en una cuenta de debito, para usarlo en cada visita. Pueden comprar comida, pagar por servicios o simplemente ahorrarlo. Por supuesto también pueden comprar cosas reales en Liverpool dentro de la ciudad de los niños.


En Kidzania los niños aprenden el valor del trabajo. Se mueven en el mundo de adultos usando su imaginación. Las reglas del juego les enseñan las reglas de la vida adulta. Es un mundo que cambia constantemente y se adapta a las ideas de los propios pequeños. Xavier López Ancona y sus socios utilizaron una fórmula añeja de los negocios, pero que por temor muchos de los empresarios no se animan a llevar a cabo: identificar un nicho de negocio desatendido (¿cuántos más parques infantiles necesita el país en los que los empresarios no están dispuestos a invertir?) y atacarlo sin miramientos, atrayendo para ello a los inversionistas y patrocinadores que fueran necesarios. www.kidzania.com

El Inversionista.