Los golpes se convierten en un negocio arriba y abajo del ring

Fecha: APR 14th, 2008

Tema: Notifranquicias

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Dejó la administración pública y el ambiente político por los golpes. Álvaro Mainero, sociólogo de profesión, encontró en el negocio de los deportes de contacto una oportunidad para convertire en empresario.
Recurrió a una incubadora de negocios con la intención de abrir un despacho en análisis político pero luego de un tiempo se dio cuenta que podía tener más éxito en un negocio que nada tenía que ver con lo que venía haciendo, así que se decidió a abrir un gimnasio especializado en artes marciales y deportes de pelea y defensa personal.
La decisión no fue casual. Álvaro ha dedicado 20 años a practicar este tipo de deportes y que los conoce a la perfección, así que inspirado en la película El Club de la Pelea --protagonizada por Brad Pitt--, decidió abrir un negocio "que generara identidad".
Martha Gasca y David Serrano, sus socios actuales y directores de la incubadora de negocios a la que Álvaro se acercó, recuerdan que la mayoría de los emprendedores son personas muy inquietas y él no era la excepción.
Aprovechar las oportunidades
"Siempre he sido muy constante en lo que hago y todo me salió fácil porque conocía a la gente adecuada; sin embargo, empecé al revés: comenzamos por la ropa, los eventos y ahora vamos con todo en el gimnasio".
Álvaro y sus socios comentan que ya tenían la identidad corporativa y los manuales de procedimientos, así llegaron a la Semana Nacional Pyme 2006, con la imagen y algunas playeras "personalizadas".
Los resultados fueron muy buenos: recibieron 340 solicitudes de 12 estados para franquiciar su modelo y empezaron a hacer sillas y playeras y les pidieron que fueran patrocinadores de peleadores en el Maxfight en diciembre de 2006.
A principios del año la secretaría de Economía, a través del Fondo PYME, les otorgó un crédito por 200,000 pesos que les sirvió para completar los 650,000 pesos que invirtieron en montar el gimnasio.

fuente:EL ECONOMISTA SECCIÓN EL EMPRESARIO