En el sur
de California encontramos grandes cadenas de restaurantes de comida
mexicana. A las conocidas El Pollo Loco, Baja Fresh y El Gallo Giro,
por citar sólo tres, podemos sumar los restaurantes más
pequeños que ofrecen una gran variedad de sazones del país
azteca. Ahora, una más viene a sumarse a la lista. ¿Está
listo el sur de California para Super Mex?
Si usted
reside en Long Beach, seguramente que el nombre ya le resultará
familiar. En 1974, el matrimonio Manuel y Socorro Orozco fundó
su primer restaurante en el centro de esta ciudad californiana. Manuel
Orozco, nacido en Michoacán, se estableció en la década
de 1950 con su esposa en California con el fin de lograr lo que muchos
buscan: alcanzar el sueño americano. Y lo lograron con la apertura
de su primer restaurante, al que luego se sumaron otros con un menú
preparado como si estuviera hecho en casa y que incluye desde los populares
antojitos, hasta las combinaciones los muy solicitados burritos. Después
se agregó el servicio de catering.
Con 13 sucursales
en el sur de California y Nevada —seis de ellas de propiedad de
la compañía, cinco como franquicias y dos unidades con
licencia en Las Vegas—, Super Mex quiere seguirse abriendo mercado
en el sur del Estado Dorado y para ello se ha fijado la meta de establecer
más franquicias en esta región.
Con este
objetivo, Steven Kishi, director de operaciones de Super Mex Franchise
Corp., se integró a la compañía el año pasado,
para encargarse del desarrollo de la marca, del crecimiento de la franquicia,
de las relaciones con la comunidad y del mercado estratégico.
"En
principio, lo que se busca en una persona que quiera abrir una franquicia
de Super Mex son dos cosas", explica a La Opinión, Kishi,
con más de 20 años de experiencia en la industria de los
restaurantes.
"En
primer lugar, buscamos a una persona con una buena experiencia comercial,
especialmente en la administración de un negocio tan exigente
como éste, que no es uno de los de más fácil administración.
Su administración abarca una serie de factores, si tomamos en
cuenta no sólo a los empleados, sino también a los clientes.
Necesitamos a personas con un buen sentido comercial", señala
Kishi.
"En
segundo lugar, necesitamos solidez financiera para abrir un restaurante,
una sólida base de capital", agrega. La compañía
ha establecido como prioridad la identificación de personas deseosas
de abrir entre tres y cinco sucursales de la cadena como principales
candidatos para la franquicia.
El pago de
la franquicia no se limita únicamente a los medios para el local
donde funcionará y la preparación de la comida, en el
caso de un restaurante. Se deben tener en cuenta los gastos que representan
el equipo, la estructura y la administración de un negocio minorista
estándar, entre otros.
"Calculamos
el precio entre 400 mil y 600 mil dólares, teniendo en cuenta
estos factores. En cuanto a ubicación, se debe tener un buen
equilibrio entre la cantidad de gente que va a consumir en el almuerzo
y la cena", dice Kishi.
La competencia
es grande. En este mercado del sur de California la estrategia tiene
que estar bien dirigida y, según Kishi, eso es lo que mejor hacer
Super Mex. "Tenemos una fuerte cadena de seguidores en Super Mex,
el nombre cuenta con el respeto y el reconocimiento de muchos, muchos
años, también contamos con nuestro estilo".
La tradición
familiar iniciada por Manuel y Socorro Orozco está ahora en manos
de sus hijos, quienes administran la cadena con el mismo objetivo de
sus padres: hacerla grande y que sea una empresa de profundos valores
familiares.
"Empezamos
en Long Beach y tenemos muchos empleados; de ellos, probablemente de
10 a 12 tienen más de 25 años con nosotros. Yo mismo llevo
ahí muchos años, 150 trabajadores más llevan unos
15 años. Somos una empresa que cuenta con la lealtad de sus empleados",
dice a Ted Orozco, hijo de Manuel y Socorro, actual presidente de Super
Mex Restaurants y encargado de supervisar las operaciones de la compañía,
del desarrollo del menú y de la construcción de nuevos
locales.
Otro de los
hijos, Manuel Jr., dirige la planificación financiera de la empresa,
la contratación y el desarrollo comercial de nuevos locales.
"Yo
siempre le digo a la gente que Super Mex tiene sólidos valores
familiares y que, como familia, queremos tener empleados a largo plazo,
que se queden con nosotros. Éste es un vehículo que, creo
yo, nos ha ayudado a llegar donde estamos ahora", dice Orozco.
www.laopinion.com/Ana
Labrin-García / Los Angeles 11 de Septiembre de 2007