Martha
y Mariana se dieron cuenta de que, como la mayoría de las niñas,
sus hijas usaban sus zapatos, sus cosméticos y hacían
cualquier cosa por verse como ellas.
Fue así como diseñaron el primer salón de belleza
para niñas que las hiciera lucir como princesas, con el que no
sólo conquistaron a sus hijas, sino a un mercado con gran potencial.
De
espíritu inquieto y con experiencia en negocios de decoración,
las emprendedoras identificaron que no existía algún espacio
dedicado para las niñas en donde se les permitiera jugar a ser
grandes.
En
mayo del 2005 pusieron en marcha el primer Sparkling Princess ubicado
en el centro comercial Santa Fe con una inversión de 1 millón
500,000 pesos.
A casi tres años, su concepto se ha convertido en algo completamente
innovador en el mercado, que han conquistado exitosamente el mercado
infantil y han alcanzado un rápido crecimiento.
Apenas
ocho meses después, abrieron un par de tiendas más y acompañados
de la consultoría Feher & Feher en menos de dos años
de operación han convertido su negocio en un modelo de franquicia
atractivo para emprendedores e inversionistas.
"Es
un segmento que estaba prácticamente descuidado, las niñas
tenían lo típico para divertirse: juegos, ferias, museos,
circos, teatros; pero no había un salón chiquito para
niñas en donde las peinaran y las maquillaran y las hicieran
sentir como princesas", comentó en entrevista Martha Cardoso,
socia fundadora de Sparkling Princess.
Sólo
para divas
La empresaria asegura que "la cantidad de niñas con aspiraciones
de princesas es impresionante" y esta demanda es lo que les ha
dado el crecimiento.
No
sólo han diversificado el tipo de productos y servicios que ofrecen
en sus ahora más de 11 sucursales, sino que se han encargado
de capacitar al personal para que -a través del trato- las niñas
se sientan como unas auténticas princesas.
En
Sparkling Princess se venden los accesorios para que las niñas
jueguen en sus casas.
Son
productos desde 30 hasta 600 pesos entre los que se encuentran polvos
e ingredientes para preparar fórmulas mágicas de shampoos,
perfumes y cosméticos.
Además, el negocio se ha especializado en organizar fiestas ahí
mismo o en casa entreteniendo a las niñas con los productos y
servicios que ofrecen.
Sin
embargo, la parte más rentable del negocio es la del maquillaje
y peinado en cada sucursal. Los precios pueden ir desde 100 pesos por
el servicio sencillo, hasta 290 por paquetes que incluyen el vestuario
prestado, la corona y una fotografía.
La
fórmula mágica
Para las emprendedoras, tres aspectos le ha dado el éxito a la
compañía: la capacitación de sus más de
100 empleadas (entre vendedoras, supervisoras y gerentes), la calidad
en el servicio y los productos, y haber detectado un mercado tan atractivo
como lo es el de las niñas y las adolescentes.
Consideran
que poner un negocio como este no consiste en "pintar una tienda
de rosa y vender cositas para este segmento", sino en desarrollar
una metodología, tener un estudio de mercado y sobre todo, pasión
por el proyecto.
Aunque
no ha sido un proceso fácil, Mariana y Martha se han esforzado
durante estos primeros años de operación en crear una
marca de prestigio que fuera reconocida entre su mercado objetivo.
Ahora
que cuentan con ella y que todas las sucursales tienen un servicio único
y una misma imagen, Martha comentó que ya tienen una larga lista
de posibles franquiciatarios.
Brillantes
inversiones
*
Sparkling Princess cuenta con 11 tiendas propias en Santa Fe, Perisur,
Satélite, Coapa, Tezontle, Aragón y Lindavista; además
de tener presencia en las ciudades de Guadalajara, Monterrey, Puebla
y León.
* Sus próximas aperturas serán este año -bajo
el modelo de franquicia- en Morelia y Metepec.
* Tienen como meta poner en marcha entre 12 y 15 franquicias al año.
* Inversión total: 1 millón 500,000 pesos.
* Incluye decoración, mercancía, muebles, capacitación
y manual de operaciones.
* Retorno de inversión: 2 años
* Cuota de regalías: 5% sobre ingresos mensuales.
EL
ECONOMISTA SECCION EL EMPRESARIO/ 02 DE MAYO DE 2008.